que no hayan surgido retos en el camino.
El primero fue la espera. Todas mis traducciones siguen en estado «Waiting» y honestamente al principio me preguntaba si algo estaba mal. Después entendí que es completamente normal, los editores son voluntarios y pueden tardar varios días en revisar. Así que nada, a esperar con calma.

El segundo fue no saber si estaba traduciendo bien. No es solo cambiar palabras del inglés al español, hay que entender el contexto de cada cadena y respetar elementos que no se tocan, como variables y etiquetas. Para resolverlo investigué un poco, comparé con traducciones ya existentes en la plataforma y fui confiando más en mi criterio con cada cadena que traducía.
Mientras tanto, seguí avanzando para no quedarme esperando y aprovechar el tiempo.






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